El ingreso de Carlos Palacios fue determinante para sellar el triunfo de Boca en Avellaneda. Con la ventaja en el marcador, el mediocampista chileno mostró jerarquía y oficio para congelar el partido en los minutos finales, desatando la euforia de los hinchas y consolidando el excelente presente anímico del equipo.
La institución azul y oro atraviesa un presente inmejorable tras conseguir la anhelada clasificación a la final de la Copa Sudamericana. Lejos de relajarse, el equipo revalidó su buen momento futbolístico al imponerse en un clásico sumamente complejo y trabado frente a Independiente. Recién en los instantes finales se pudo quebrar la resistencia del dueño de casa para desatar el festejo visitante.
El certero cabezazo de Facundo Herrera a los 88 minutos rompió el cero y obligó al conjunto Boquense a defender la mínima diferencia con suma inteligencia. Fue en ese escenario de máxima tensión donde emergió la figura de la Joya para apagar las ilusiones del rival. El cuerpo técnico había dispuesto su ingreso ocho minutos antes precisamente con el objetivo de oxigenar el mediocampo y sostener la posesión.
En pleno tiempo de descuento, el mediocampista trasandino demostró toda su categoría al llevar la pelota hacia el banderín del córner para aguantar la asfixiante presión local. Con una pisada exquisita y a puro potrero, salió entre dos marcadores con el balón dominado y forzó una infracción clave. Esta acción consumió los últimos segundos vitales del cronómetro y frustró de forma definitiva cualquier intento de reacción en Avellaneda.
Carlos Palacios despertó el recuerdo de Riquelme
Inmediatamente finalizado el encuentro, las plataformas digitales se inundaron de elogios hacia el rendimiento y la actitud del volante. Los simpatizantes del club de la Ribera no dudaron en trazar paralelismos directos entre su capacidad para proteger la pelota y las míticas intervenciones de Riquelme. Mensajes destacando su personalidad para pedir y esconder la pelota en los momentos más calientes dominaron por completo la conversación de los fanáticos.

Esta actuación superlativa representa una excelente noticia para la directiva y el cuerpo técnico, quienes confían plenamente en la jerarquía del jugador para los compromisos venideros. Su carácter demostrado son atributos indispensables para triunfar con la camiseta más pesada del continente. De cara a la final internacional, el Xeneize ratifica que cuenta con un plantel competitivo en todas las líneas.


