Boca se prepara para un partido de alto voltaje ante el conjunto brasileño por la Copa Libertadores en el que se juega todo, y más allá de lo táctico, hay 3 futbolistas que deberán jugar condicionados para no perderse el cierre de la fase de grupos.
El Xeneize afronta un compromiso decisivo en su camino internacional. El equipo de la Ribera se medirá ante Cruzeiro en un partido que promete ser de máxima tensión, no solo por la e historia del rival y que está en juego el pase a los octavos, sino que también por la delicada situación disciplinaria que atraviesan tres piezas importantes del plantel.
Leandro Paredes, Lautaro Blanco y Ayrton Costa se encuentran "en capilla". En la antesala de este trascendental choque, los tres futbolistas acumulan dos tarjetas amarillas cada uno en lo que va del certamen continental.
- Leandro Paredes amarilla vs Universidad Católica y Cruzeiro.
- Lautaro Blanco amarilla vs. Universidad Católica y Cruzeiro.
- Ayrton Costa amarilla vs Cruzeiro y Barcelona.

El reglamento de la Conmebol para la Copa Libertadores es estricto en este aspecto: al sumar la tercera amonestación, el jugador debe cumplir obligatoriamente una fecha de suspensión. Esto significa que, si alguno de estos tres nombres ve la cartulina amarilla frente al equipo de Belo Horizonte, quedará automáticamente descartado para disputar la sexta y última jornada de la fase de grupos ante Universidad Católica.
El conjunto azul y oro ya sufre por la suspensión de Santiago Ascacibar, quién se pierde el partido ante los brasileños por haber sido expulsado ante Barcelona en Ecuador. De igual manera, tampoco podrá estar en la última fecha ante Universidad Católica, porque la Unidad Disciplinaria de la competencia le aplicó una sanción de 2 fechas.
Cuándo se limpian las tarjetas
El mayor inconveniente para el Xeneize es que el riesgo no termina en la fase de grupos. El reglamento actual establece de forma estricta que las amarillas acumuladas no se limpian de cara a los Octavos de Final como ocurría antes, sino que siguen vigentes hacia esa instancia y también en los Cuartos de Final. La anulación del registro recién se produce al inicio de las Semifinales.
Esto significa que, incluso si Leandro Paredes, Lautaro Blanco y Ayrton Costa logran salir ilesos del duelo ante Cruzeiro sin ser amonestados, deberán seguir jugando condicionados y al límite durante la última fecha de la fase de grupos y si logra avanzar, en las próximas instancias.
El problema de las amarillas
Cuidarse de las infracciones no es solo una necesidad deportiva para no diezmar al plantel, sino que involucra otros factores reglamentarios cruciales:
- Sanción económica: La CONMEBOL estipula una multa de USD 400 por cada tarjeta amarilla recibida durante esta Fase de Grupos. Hasta acá, Boca recibió 10 amonestaciones para sus jugadores, lo que se traduce en 4 mil dólares de multa.
- La tabla de posiciones: En caso de igualdad de puntos en la definición del grupo, la cantidad de tarjetas amarillas actúa como el 5º criterio de desempate, favoreciendo siempre al equipo que registre menor cantidad de amonestaciones.
Boca no puede perderlos
Perder a cualquiera de estos jugadores representaría un gran dolor de cabeza para el cuerpo técnico comandado por Claudio Úbeda. Los tres son titulares para el Sifón y más allá de lo que ocurra en el partido de hoy ante Cruzeiro, el Xeneize tendrá su último partido el jueves 28 ante Católica, dónde el equipo aspira a cerrar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.

Ante este panorama, la orden desde el banco de suplentes será clara: jugar con la intensidad y el compromiso que demanda la camiseta de Boca, pero evitando caer en infracciones imprudentes, protestas desmedidas o cualquier acción evitable que invite al árbitro Jesús Valenzuela a sacar la tarjeta.
