Rodolfo Arruabarrena tomó la palabra antes del choque clave entre Boca y Vasco da Gama por la Copa Sudamericana. El entrenador del Xeneize analizó el estado físico de Leandro Paredes, las alternativas de la formación y la postura táctica que tomará su equipo para buscar la clasificación en suelo brasileño.
El conjunto Boquense se encuentra ante uno de los desafíos más trascendentales del semestre en el plano continental. Tras la derrota por 1-0 sufrida hace una semana en La Bombonera, la institución azul y oro está obligada a revertir la serie en Brasil. En este contexto de máxima exigencia, el entrenador enfrentó los micrófonos para brindar un panorama detallado sobre sus dirigidos.
La principal incógnita de la alineación orbita alrededor de la presencia de Leandro Paredes. El volante protagonizó una recuperación en tiempo récord tras su desgarro frente a Instituto. Sobre esta situación puntual, el técnico explicó que "Lea trabaja casi a la par del grupo, los plazos no son los que en principio pensábamos y está bien".
El estratega del club de la Ribera evalúa cautelosamente el escenario ante la trascendencia del duelo. "Veremos en estas horas que quedan cómo vamos a formar, no voy a dar ningún tipo de explicación ni nombres, él quiere estar pero hay un riesgo", confesó el DT. Pese a la importancia del jugador, el entrenador fue contundente: "Es Leandro. Pensaré en lo que más nos convenga deportivamente y que el equipo que pongamos mañana sea para pasar la eliminatoria y pasar a la final".
En la misma línea física, repasó la actualidad de otros apellidos pesados de la ofensiva. Llevando tranquilidad, detalló que "Sebastián (Villa) y Alan (Velasco) están muy bien y hace días que están con el grupo". Retomando el caso del número cinco, remarcó que "trabaja bien, los tiempos no son los que pensaba que iba a tener y tampoco me gusta arriesgar, pero vamos a ver", para finalmente concluir con un mensaje de calma de cara a la concentración: "El grupo está bien, ahora a descansar".
La estrategia de Arruabarrena
La inteligencia táctica será un factor determinante para que el Xeneize logre dominar las acciones en terreno ajeno. El conductor anticipó el desarrollo del juego señalando: "Sabemos que tenemos que hacer un partido largo y hay momentos para defender, atacar, no vamos a salir a volvernos locos de entrada". Asimismo, reforzó esta idea aclarando la postura ofensiva, al afirmar que "tenemos una idea, el tema es no volvernos locos presionando rápido allá arriba".

El envión anímico del torneo doméstico sirvió para oxigenar el clima antes de este viaje decisivo. "La victoria del viernes es una victoria importante porque en este club había que levantarse rápido, fue una fecha que ganaron casi todos los que están arriba", analizó el técnico. Proyectando el choque internacional, indicó que "acá es la segunda parte de 180 minutos, definirá la clasificación para la final y esperamos poder ejercer nuestro rendimiento, que sea superior al de ellos y ganar el partido para pasar la eliminatoria".
Más allá del juego, la madurez colectiva será clave en el conjunto Boquense para afrontar la presión externa. "El mensaje es tratar de arrancar ganando. Demostraron carácter, personalidad y sobrellevar los momentos, esperamos mañana mejorar lo que hemos hecho y ganar los duelos defensivos y ofensivos", expresó el entrenador con plena confianza en su plantel.
El once de Boca no está definido
Como es habitual en estas instancias de eliminación directa, el cuerpo técnico mantiene bajo llave a los elegidos que saltarán al campo de juego. "Las dudas son cuestiones físicas y tácticas, faltan pocas horas y seguramente lo vamos a definir en el tiempo que nos queda hasta el inicio del partido, así no rompen las pelotas con los mensajes y todo eso", lanzó el DT con total frontalidad.
Para evitar dar ventajas ante los brasileños, subrayó que los puntos vitales del equipo son "pequeños detalles, marcar en ataque, no distraernos y no entrar en provocaciones". Al respecto, fue muy crítico con las actitudes innecesarias durante el trámite del encuentro: "A este nivel el entrar en provocaciones, gastar energía en protestar a los árbitros o situaciones absurdas que generan una amarilla tonta o una expulsión es mucha ventaja". De inmediato, cortó el tema con humor para proteger al plantel: "Pero no hablo más porque tenemos mala suerte y anulo mufa como dicen".

La entrega incondicional no es un aspecto negociable en la institución azul y oro, y el técnico confía plenamente en la rebeldía de sus jugadores. "Vamos a tratar de dejar todo como siempre, el equipo mal o bien deja todo en campo", prometió el entrenador en conferencia de prensa. La ilusión de llegar al partido por el título está intacta y cerró con un deseo claro para todo el pueblo Xeneize: "Esperamos después del partido tener una alegría y un viaje tranquilo a Buenos Aires".


