El Boca de Rodolfo Arruabarrena sufrió un traspié en uno de los partidos más importantes del semestre, ya que cayó como local ante Vasco da Gama por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. La derrota por la mínima, con gol de Adson, obligará al conjunto azul y oro a dar vuelta la serie en Brasil si quiere disputar la final del torneo continental.
En conferencia de prensa, el Vasco fue tajante y analítico a la hora de hablar con los periodistas. Para el DT, "sobre todo en el primer tiempo", hubo momentos en los que "no fuimos muy inteligentes". Además, remarcó que, "si bien no nos crearon tantos problemas", el conjunto brasileño "tenía el control del partido o de la pelota".

Tras un primer tiempo bastante cuestionable de Boca, Arruabarrena entendió que "estuvimos muy acelerados y nos costó encontrarle la vuelta". Aunque reconoció que "no hubo muchas situaciones en ambos arcos", también afirmó que "nos costó mucho el partido".
"No ha sido nuestro mejor partido y ahora tendremos que ir, dentro de una semana, a Brasil a tratar de buscar la clasificación", sentenció el Vasco. Ahora deberá esperar por la revancha del próximo martes, todavía sin tener claro en qué estadio se disputará tras una nueva negativa de la Justicia brasileña al pedido de jugar en el Maracaná.
Arruabarrena explicó el cambio de última hora en el once
Hubo muchos sorprendidos con el anuncio del once inicial, ya que Enner Valencia fue la apuesta del entrenador pese al gran momento de Miguel Merentiel, quien parecía ser el dueño del puesto de centrodelantero titular.
Sin darle muchas vueltas, Arruabarrena reconoció que el motivo fue que "buscamos tener un poco más de presencia en el área" y "también en cuanto al juego ofensivo, el juego aéreo". La apuesta no funcionó, ya que el ecuatoriano falló varias chances claras que pudieron haber cambiado la historia del encuentro.
Boca y Vasco da Gama, aún sin sede confirmada
La Justicia de Río de Janeiro y Conmebol habían confirmado que el Maracaná sería el escenario elegido para la vuelta del próximo martes 20 de octubre. Sin embargo, una nueva apelación del consorcio conformado por Flamengo y Fluminense ante el Tribunal de Justicia obligó a dar marcha atrás con la decisión y volvió a dejar la sede en duda a pocos días del choque.
Conmebol podría llevar el partido fuera de Río de Janeiro e incluso de Brasil, con Paraguay como principal alternativa para albergar la revancha. Antes de tomar esa decisión, intentará destrabar la situación para mantener el escenario previsto originalmente.


