Universidad Católica sufrió un duro revés este fin de semana en el campeonato local y llega golpeado al trascendental duelo copero frente a Boca. En una nueva edición del clásico chileno, disputado por primera vez en el Claro Arena, Los Cruzados cayeron por 2-1 ante Colo Colo, un resultado adverso que deja evidentes secuelas anímicas a escasos días de su viaje a la Argentina.
Este tropiezo del conjunto transandino sirve como antesala para lo que será una verdadera final en La Bombonera. El próximo jueves 28 de mayo, desde las 21:30 horas, el Xeneize se jugará la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores por la sexta y última fecha de la fase de grupos. El equipo dirigido por Claudio Úbeda está obligado a conseguir los tres puntos como local para asegurar su boleto a la siguiente ronda.
En cuanto al desarrollo del clásico en Chile, el trámite había comenzado de manera inmejorable para los dirigidos por Daniel Garnero. Apenas a los 8 minutos de juego, se pusieron en ventaja gracias a un gol en contra de Arturo Vidal.
Sin embargo, la diferencia no se pudo sostener y el cierre de la primera etapa fue letal: el delantero Javier Correa se vistió de verdugo y, con un doblete a los 41 y 45 minutos, revirtió el marcador a favor del Cacique justo antes del descanso.
Pensando en la rotación, el desgaste y el inminente choque ante Boca, Garnero había implementado tres modificaciones desde el arranque respecto al once que venía de superar a Barcelona SC: ingresaron Cuevas por Zuqui, Palavecino por Martínez y Rossel en lugar de Zampedri.
Ya en el complemento, buscando cambiar la historia, el entrenador mandó a la cancha a Jimmy Martínez y Diego Corral en reemplazo de Matías Palavecino y Clemente Montes, aunque el esfuerzo no alcanzó para modificar el resultado final, de un partido que terminó en escandalo entre los jugadores de ambos planteles.

De esta manera, Universidad Católica aterrizará en Buenos Aires con el orgullo herido. Para el Xeneize, será la oportunidad perfecta de aprovechar el mal momento del rival (que hace 3 días atrás le había ganado a Barcelona), imponer el peso de su localía y conseguir ese triunfo vital en el certamen continental que lo haga meterse entre los equipos que disputarán los octavos de final.
Boca tiene un cambio obligado
El conjunto de la Ribera debe hacer una modificación de manera obligada en la formación titular porque perdió a Ayrton Costa. El defensor central fue amonestado y llegó a la tercera amarilla acumulada en esta fase de grupos.
Esta baja sensible para el equipo obliga a Claudio Úbeda a hacer un cambio porque el marcador central es un titular indiscutido para el director técnico Xeneize. En su lugar jugaría Marco Pellegrino.
