El acuerdo final parece inminente y Rodolfo Arruabarrena está a un solo paso de regresar a Boca como director técnico. La dirigencia Xeneize se movió rápido luego de la salida de Claudio Úbeda y el Vasco habría aceptado el cargo.
La dolorosa eliminación en la Copa Libertadores dejó un vacío profundo en los hinchas, quienes lógicamente exigían respuestas inmediatas. La dirigencia entendió que la situación demandaba un accionar pragmático y directo para poder enderezar el rumbo. Así, la designación del entrenador se convirtió en la máxima urgencia deportiva de estos días.
Fue Juan Román Riquelme quien tomó la iniciativa y se comunicó para ofrecer formalmente el ansiado cargo principal. La respuesta fue sumamente positiva, marcando el inicio de lo que será un nuevo ciclo institucional. Diez años después de su primera experiencia, el exlateral aceptó el gran desafío de volver.

Aquel primer paso por el banco del club culminó con la obtención de dos títulos en un lapso muy breve. Ese recuerdo ganador es un factor clave para renovar la ilusión y la expectativa de toda la hinchada. Actualmente, solo resta pulir detalles económicos menores para proceder formalmente con la firma.
Aunque esa letra chica del contrato es necesaria para cualquier anuncio institucional, no representa un verdadero riesgo para concretar el pacto. La predisposición es total y se espera que la oficialización se concrete durante este mismo fin de semana. El entusiasmo es tan grande que ya comenzaron las primeras tareas operativas.
Rodolfo Arruabarrena ya planifica su vuelta
El cuerpo técnico ya puso manos a la obra desde España, evaluando minuciosamente cada recurso y estadística del actual plantel. Junto a su histórico colaborador Diego Markic, el futuro conductor analiza el panorama antes de viajar hacia Argentina. Quieren llegar al predio con un diagnóstico técnico claro sobre los jugadores a disposición.

Con el inicio de la pretemporada pautado para el próximo jueves 18 de junio, el margen de planificación es ideal. El gran desafío que se avecina en Ezeiza será levantar el ánimo del grupo y consolidar rápidamente un equipo competitivo. Quedan días intensos por delante, pero la reestructuración azul y oro ya comenzó.
