Tras la victoria frente al conjunto chileno, Rodolfo Arruabarrena tomó la palabra en conferencia de prensa para desmenuzar el rendimiento del equipo. El análisis dejó un balance positivo por el resultado, pero con un fuerte enfoque en el funcionamiento colectivo, la adaptación de las flamantes incorporaciones y el peso específico de los referentes en el campo de juego.
El retorno de Paredes a Boca fue uno de los puntos más altos de la jornada, y así lo hizo saber Arruabarrena en su contacto con los medios. Su presencia le aportó una cuota de calidad indiscutible al equipo, manejando los hilos desde el centro del campo. "No tengo palabras para decir lo que es Leandro para el grupo y para el club. Estuvo predispuesto y ha hecho un grandísimo partido", destacó el Vasco.
Si bien reconoció que el mediocampista terminó con el cansancio lógico por venir de jugar un Mundial y la final hace pocas horas, llevó tranquilidad al confirmar que culminó el encuentro en buenas condiciones, consolidándose como una pieza vital para el funcionamiento del equipo.
La lupa también estuvo puesta en los jugadores que sumaron sus primeros minutos oficiales y en aquellos que regresan para aportar desequilibrio. En el arco, Álvaro Montero superó con creces el examen inicial en su presentación en La Bombonera. "Respondió, era su primer partido en cancha de Boca y dio esa seguridad que notamos. Juego aéreo, con los pies, tapando la pelota que tenía que tapar", sentenció.
El retorno de Sebastián Villa fue evaluado positivamente por el entrenador, destacando su capacidad de romper líneas. "Aporta el desequilibrio, la velocidad y el uno contra uno. Obviamente con el tiempo se va a ir conociendo con los compañeros y eso va a hacer mucho más fácil algunas sociedades", explicó, señalando que los movimientos diagonales del colombiano ya empiezan a dar frutos en la ofensiva.
Rodolfo Arruabarrena remarcó los aspectos a mejorar
Pese a la alegría por el triunfo frente a un rival que llegaba con mayor rodaje oficial, hubo lugar para la autocrítica constructiva. El principal déficit señalado pasó por la gestión de los tiempos del partido y la toma de decisiones en los metros finales. Sobre la tenencia de la pelota, dijo: "Nos hubiese gustado tener un poquito más de control de pelota", señalando que por momentos el rival logró manejar el trámite, obligando al equipo a correr más de lo adecuado en el retroceso.

Arruabarrena puntualizó en los errores conceptuales dentro del área rival: "Nos han faltado en algún momento esos centros o algunas definiciones en las que nos equivocamos, donde fuimos con el pie en vez de con la cabeza, pero es normal". El mensaje final fue claro de cara a lo que viene, enfatizando que apenas van dos partidos oficiales y que el margen de mejora es amplio. "Tenemos que seguir trabajando porque hay errores para corregir. Nos tenemos que acostumbrar a ganar".
