La dirigencia de Boca evalúa de manera urgente mudar su localía para preservar el césped de La Bombonera tras la reciente resiembra. Las complicaciones del terreno obligan a tomar una decisión inminente de cara al próximo compromiso de local, ante Estudiantes de La Plata, para no perjudicar al equipo.
Durante el reciente receso por la cita mundialista, la institución azul y oro encaró trabajos intensivos de resiembra en el estadio Alberto J. Armando. Sin embargo, los factores climáticos adversos impidieron la consolidación óptima del terreno para el roce de la alta competencia. Esta irregularidad quedó expuesta durante la última presentación internacional del Xeneize, encendiendo las alarmas institucionales.
El mayor nivel de deterioro se evidenció en la franja colindante a los palcos preferenciales durante el choque ante O’Higgins por los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Esa zona, que exhibió una tonalidad verdosa dispar al resto del campo, se la notó con una inestabilidad preocupante, donde se levantaron grandes porciones de pasto sin demasiada resistencia.

Ante este crítico escenario, la dirigencia organizó una inspección exhaustiva del campo junto a los ingenieros agrónomos. La prioridad absoluta es garantizar el estado del césped a mediano plazo y resguardar la integridad física del plantel que comanda el Vasco Arruabarrena. Jugar en estas condiciones atenta de forma directa contra la fluidez y la dinámica que pretende imponer el conjunto boquense.
La resolución deberá tomarse a contrarreloj, ya que el calendario no da tregua y la organización exige confirmaciones rápidas. El cuadro de la Ribera tiene pautado su cruce frente al elenco platense para el próximo miércoles 5 de agosto a las 19:00 horas. Mudar a los miles de abonados demanda una logística compleja, pero resguardar la salud de figuras estructurales como Leandro Paredes es innegociable.
Las alternativas de Boca para mudar su localía
Para garantizar la presencia de sus socios y abonados, la directiva maneja opciones concretas dentro de la Ciudad Autónoma y el Gran Buenos Aires. El candidato más fuerte en este tipo de urgencias fue el estadio José Amalfitani de Vélez Sarsfield, un recinto que el club ya utilizó bajo esta misma administración. Su capacidad, buen campo de juego y accesibilidad lo convierten en la alternativa más lógica. La traba es que el Fortín juega ahí dos días antes.

Sobre la mesa también aparecen otros escenarios de gran envergadura para la reubicación, como el Pedro Bidegain de San Lorenzo y el Presidente Perón de Racing Club. Ambas opciones cuentan con el aforo necesario para albergar a la multitudinaria hinchada del Boquense de manera segura y sin recortes bruscos. Finalmente, el Palacio Tomás Adolfo Ducó de Huracán también está entre las posibilidades.
