En las próximas horas, Boca evaluará minuciosamente el estado del césped de su estadio para definir dónde disputará su próximo compromiso como local. Las complicaciones derivadas del resembrado durante el receso mundialista obligan a la directiva a analizar alternativas urgentes para no perjudicar al equipo.
Durante la pausa por la máxima cita de selecciones, el club de la Ribera aprovechó para realizar trabajos intensivos de resiembra en el mítico Alberto J. Armando. Sin embargo, las adversidades climáticas impidieron que el terreno alcanzara las condiciones de consolidación óptimas para la alta competencia. Esta situación, evidente en el último compromiso internacional, encendió las alarmas en las entrañas de la institución azul y oro.
El mayor nivel de deterioro se concentró en el sector que colinda con los palcos preferenciales, donde la superficie cedió de forma notoria ante la fricción. Durante el duelo de ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana ante O’Higgins, esa franja exhibió una tonalidad verdosa diferente y una preocupante inestabilidad. Los tapones de los futbolistas levantaron grandes porciones de pasto, dejando el terreno sumamente irregular y blando.

Ante este panorama, la dirigencia tomó la determinación de inspeccionar exhaustivamente la cancha junto a los ingenieros agrónomos antes de confirmar el escenario. El objetivo principal es preservar el estado del césped a mediano plazo y evitar posibles lesiones en el plantel que comanda tácticamente Rodolfo Arruabarrena. Un campo en estas condiciones atenta directamente contra la fluidez del juego que busca proponer el conjunto boquense en este semestre.
¿Dónde jugará Boca su partido ante Estudiantes?
La decisión final se tomará a contrarreloj, ya que el calendario apremia al cuadro de la Ribera y la organización del torneo exige certezas. El duelo frente al elenco platense está pautado para el próximo miércoles 5 de agosto a las 19:00 horas, en el marco de una nueva fecha del campeonato local.

Mudar el espectáculo a otro recinto no es una tarea sencilla, dado que implica una compleja ingeniería logística para la reubicación de los miles de abonados y socios. No obstante, la directiva priorizará la integridad física de figuras como Leandro Paredes y el resto de la plantilla para no comprometer el futuro deportivo del semestre. Serán horas claves.
