La etapa de Ander Herrera en Boca llegó a su fin, confirmando su salida de la institución azul y oro tras un año y medio. El mediocampista vasco grabó un sentido mensaje de despedida, donde dejó en claro su agradecimiento inquebrantable hacia el club y su nueva faceta como un hincha incondicional.
El paso del volante europeo por el conjunto boquense significó un hecho histórico para el fútbol argentino, marcando un salto de jerarquía innegable en el plantel. Sin embargo, ambas partes han decidido poner punto final a su vínculo contractual buscando lo mejor para el futuro de la institución.
En un video publicado en sus canales oficiales, el experimentado mediocampista inició su relato con una cálida introducción: "Hola, Bosteros. Estoy aquí para comunicaros que el club y yo hemos decidido continuar esta aventura de una manera diferente. Esta vez va a ser como hincha, como hincha para el resto de mi vida".
Durante su estadía de dieciocho meses en el club de la Ribera, el exjugador del Manchester United experimentó de primera mano el rigor y la pasión inigualable del plano local. Su impacto fue más allá del verde césped, tal como él mismo detalló: "Ha sido un año y medio maravilloso, he conocido gente increíble, he tenido la suerte de compartir vestuario con compañeros que voy a considerar amigos para el resto de mi vida".
Lejos de guardar rencor por su partida, el jugador Vasco valoró: "Agradecer muchísimo la oportunidad que me ha dado el club para jugar aquí, uno de los sueños que he tenido durante toda mi carrera, haber podido representar a este club, poder usar estos colores".
La relación del mediocampista con la cúpula dirigencial siempre se mantuvo en óptimas condiciones, entendiendo las decisiones institucionales. En su mensaje, el europeo no dudó en destacar a la máxima autoridad del Xeneize: "También agradecer a los dirigentes, por supuesto, que me dieron la oportunidad de jugar en este club, a Román, en particular".
Su adiós no solo cierra un ciclo deportivo, sino que sella un sentido de pertenencia absoluto entre el futbolista y los hinchas. Reafirmando su cariño, sentenció: "Soy un agradecido, que voy a estar agradecido de por vida de haber podido representar a este club, de haber podido usar estos colores".
Finalmente, cerró su intervención destacando su fuerte arraigo familiar con la Argentina: "También, bueno, me llevo una hija nacida en Buenos Aires, que junto a mis otras dos hijas y mi mujer, pues ya somos una familia de bosteros para para el resto de nuestra vida. Gracias por todo y aguante Boca".

El después de Ander Herrera
La salida de Ander Herrera obliga a la directiva a agilizar las gestiones en el presente mercado de pases para cubrir el hueco de jerarquía que queda en la medular. Pensando en lo que viene, el español no se olvidó del flamante entrenador y su grupo de trabajo: "Desearle lo mejor al nuevo cuerpo técnico. Desearles muchísimos éxitos, será el éxito de todos nosotros y todos los que queremos a este club".
El vínculo con Brandsen 805 trascenderá largamente lo futbolístico, convirtiendo al ícono europeo en un verdadero embajador del club en el Viejo Continente. "El club tiene a un Bostero en Europa y siempre que me necesiten, ahí voy a estar, echando una mano para lo que para lo que el club me requiera", garantizó el español. A su vez, dejó clara su inminente intención de estar cerca de la gente: "Espero venir de seguido a la Bombonera, a Argentina".

Con la partida del español por rescisión de contrato de mutuo acuerdo, el Xeneize libera un cupo de extranjero, el cuál también había despejado hace unos días con la nacionalización del paraguayo Adam Bareiro.
