Claudio Úbeda tomó la palabra tras el duro traspié que sufrió Boca en Guayaquil. Luego de la caída por 1-0 frente a Barcelona SC por la cuarta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores, el entrenador no ocultó su frustración en conferencia de prensa por las oportunidades desperdiciadas, aunque rápidamente cambió el chip y se mostró confiado de cara a las dos "finales" que se vienen en casa.
El desarrollo del partido en Ecuador dejó un sabor amargo en el cuerpo técnico, principalmente por las ocasiones que el equipo no logró capitalizar cuando el encuentro estaba igualado. “Cuando generamos situaciones y no podemos convertir, nos da bronca. Tuvimos situaciones y no pudimos concretar, más allá de la dificultad del campo de juego, las expulsiones y demás, tuvimos nosotros primero las chances de poder convertir y lamentablemente no tocó, eso es lo que más angustia me da”, expresó Úbeda.
En la misma línea, remarcó que ese aspecto de la definición fue el verdadero punto de inflexión de la noche copera: “Las oportunidades las tuvimos nosotros primero y eso hubiera cambiado el partido”. El único tanto del conjunto ecuatoriano llegó tras una jugada rápida que agarró al equipo a contrapierna, algo que Úbeda definió como evitable.

“No sé si el gol fue error no forzado, un mal rechazo en zona ofensiva que nos agarró mal parados fue consecuencia para ese gol, en estos partidos los pequeños detalles marcan el destino y el resultado del partido”, analizó. Y profundizó sobre esa pérdida puntual: “Un error no forzado permitió la transición rápida del rival y terminó siendo gol. No es que estábamos mal parados sino una pérdida de pelota sin tanta presión del rival”.
Claudio Úbeda profundizó su análisis
A la hora de hablar del contexto, el terreno de juego fue un factor que dificultó notoriamente el desarrollo, algo que el plantel, según explicó, ya preveía al llegar al estadio. “De antemano sabíamos que las condiciones del campo no iban a estar buenas, había mucha agua y no se podía jugar bien por bajo, eso ya lo sabíamos de antemano porque no pudimos hacer la entrada en calor en la cancha”, detalló.
Otro aspecto determinante que alteró los planes fue la tarjeta roja que recibió Santiago Ascacibar. Sobre esta situación, Úbeda fue tajante, no buscó excusas con el arbitraje y dejó un mensaje de cara al futuro: “La expulsión por lo que se ve, está bien expulsado, no tengo reproches, al igual que la del jugador de ellos. Nos condiciona un poco aunque sea por un tiempo jugar con uno menos y es un tema que hay que tratar de evitarlo. Creemos que habiendo tenido los 11 jugadores en campo, seguramente hubiese sido otro el resultado”.
Pese a la bronca lógica por regresar con las manos vacías de su visita a Ecuador, el horizonte marca que Boca definirá su suerte en la fase de grupos jugando frente a su gente. Ante este escenario, el cierre de su análisis estuvo marcado por la seguridad en el plantel: “Confiamos plenamente en cómo jugar en nuestra cancha, sabemos lo que implica jugar los dos partidos en La Bombonera y confiamos plenamente en que lo vamos a hacer bien”.
