La reciente actualización de los valores de mercado disparó la cotización del plantel de Boca a niveles formidables. El club de la Ribera fue el equipo argentino que más se revalorizó gracias a la aparición de los jugadores menores de 21 años.
En el último desglose financiero del fútbol argentino, los números hablan por sí solos y posicionan a la institución azul y oro en lo alto del ranking elaborado por el sitio Transfermarkt. Sobre un total de 37 futbolistas sub-21 que incrementaron su valor, el conjunto Boquense es el dominador indiscutido con seis casos resonantes. En total, estas impresionantes subas le significaron a la tesorería un incremento de 21,1 millones de euros.
Este espectacular salto económico abarca casi el 30 por ciento de la revalorización total de las promesas locales, fijada en 70 millones. Semejante impacto encuentra su cimiento principal en la brillante generación de futbolistas categoría 2006 y 2007. La directiva apostó fuertemente por darles rodaje a estos jóvenes, y hoy el mercado internacional convalida esa decisión con cifras de élite.


Entre los nombres propios, el salto más superlativo fue el de Leonel Flores, quien elevó su ficha en 8 millones. Asimismo, el talentoso Tomás Aranda experimentó una suba de 3 millones para alcanzar la envidiable cifra de 12 millones de euros. De esta manera, el mediocampista se consolida indiscutiblemente como el segundo jugador más valioso de toda la liga doméstica.
A ellos se suman apariciones fulgurantes como la de Facundo "Jagger" Herrera, quien irrumpió con una primera cotización oficial de 5 millones de euros. Por su parte, el lateral Dylan Gorosito trepó 3,3 millones hasta asentarse en 3,5 millones, mientras que Milton Delgado mantuvo su enorme y sólido valor en 10 millones.
El resurgir económico del Xeneize no se detiene en los nombres ya mencionados, sino que premia a cada eslabón formativo. Camilo Rey Domenech reflejó un alza de 800 mil euros, alcanzando una ficha de 1,2 millones. Matías Satas, otro producto genuino de las juveniles, recibió su primer valor de un millón, demostrando que el recambio está garantizado.



