El presente de Boca sonríe tras la victoria ante River en La Bombonera con el tanto de Lautaro Di Lollo. Ahora, mientras ya piensan en el duelo ante Defensa y Justicia, el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena celebra la reincorporación parcial de Tomás Aranda, quien acelera su recuperación de cara a las instancias decisivas.
El clima de euforia en la institución azul y oro se respira en los pasillos del predio de Ezeiza. Haber superado a River Plate por la mínima diferencia sirvió como otra dosis anímica fundamental para afrontar lo que resta del semestre. El calendario no da respiro y el conjunto Boquense ya enfoca sus cañones en el próximo compromiso liguero.
Dentro de menos de una semana, La Bombonera volverá a abrir sus puertas para recibir al elenco de Florencio Varela. En la práctica matutina, destinada a los futbolistas que sumaron pocos minutos en el Superclásico, se produjo el regreso más esperado por los hinchas. Aranda estuvo con sus compañeros para realizar diversos trabajos tácticos y físicos a la par.

Se cumplieron 67 días desde que el mediocampista debió pasar por el quirófano por la ruptura de la sindesmosis del peroné derecho. Su prolongada ausencia representó un desafío para el armado del equipo, pero su evolución constante ilusiona a todo el mundo Xeneize. Aunque todavía no completa la totalidad de los ejercicios de alta intensidad, este avance físico significa un salto cualitativo enorme en su puesta a punto.
El plan de Boca para el regreso de Tomás Aranda
Durante las próximas dos semanas, el cuerpo médico y los preparadores físicos del club de la Ribera diagramaron una carga de trabajo sumamente controlada y progresiva. La intención principal es que Aranda acumule ritmo futbolístico sin tomar riesgos innecesarios que puedan generar un retroceso clínico. El futbolista se muestra optimista y responde de manera muy favorable a cada estímulo, de manera anticipada, ya que en un principio se pensaba que no jugaría hasta el año que viene.

El objetivo definitivo está trazado con total claridad en la agenda: la inminente semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield. Arruabarrena confía en que este período de adaptación le permitirá al jugador ganarse un lugar de privilegio dentro de los 23 convocados para dicho encuentro trascendental. De concretarse, el equipo recuperaría una pieza clave en su estructura justo en el momento exacto para pelear por una nueva corona.


