El cuerpo técnico de Boca tomó la decisión de que Tomás Aranda no forme parte de la delegación de 22 futbolistas que viajará al norte del país. El motivo de su ausencia en el amistoso frente a Athletico Paranaense responde a una estricta planificación física para darle descanso tras su exigente periplo con la Selección Argentina.
El conjunto boquense ajusta los últimos detalles de cara a un nuevo compromiso preparatorio, pero lo hará con una baja sensible en su armado. La nómina que se trasladará a la provincia de Salta para jugar este miércoles en el estadio Padre Martearena dejó una gran sorpresa al no incluir al mediocampista. Su ausencia generó interrogantes inmediatos, aunque rápidamente se esclareció que no obedece a ninguna molestia física o lesión imprevista.
La realidad es que el cuerpo técnico, en consenso con el departamento médico de la institución azul y oro, decidió administrar las cargas del futbolista. Aranda viene de un calendario sumamente intenso, habiendo encadenado la competencia local con su reciente convocatoria y participación en el combinado nacional. Al no haber tenido el período de vacaciones habitual que exige el alto rendimiento, el desgaste acumulado encendió las alertas preventivas en el predio de Ezeiza.

Para la directiva y el entrenador, preservar el patrimonio físico del plantel es la máxima prioridad en esta etapa de preparación. El jugador es considerado una pieza fundamental para la estructura del Xeneize, y arriesgarlo en un encuentro de exhibición carecía de sentido lógico. Con esta medida, buscarán que llegue en absoluta plenitud a los duelos por los puntos.
Cómo sigue la preparación de Tomás Aranda en Boca
Sin el desgaste que implica el viaje al interior del país, Aranda permanecerá trabajando en las instalaciones del club de la Ribera con una rutina controlada. Esto, en paralelo, le abre la puerta a otros mediocampistas del plantel para sumar rodaje. El director técnico aprovechará este exigente banco de pruebas para aceitar el funcionamiento colectivo y evaluar alternativas tácticas en la mitad de la cancha.

Mientras la delegación disputa su compromiso en suelo salteño, la dirigencia continúa trabajando de manera silenciosa en el mercado de pases para potenciar la plantilla. El objetivo trazado es blindar al equipo de cara a un semestre que exigirá competir en múltiples frentes y con la máxima obligación de ser protagonistas. El Xeneize necesita tener a todos sus soldados al cien por ciento desde el primer partido, y la dosificación de minutos de Aranda es una prueba clara de esa estrategia integral.
