De cara a la semifinal entre Boca y Banfield por la Copa Argentina, la confirmación del calendario encendió las alarmas en el club de la Ribera. La programación del encuentro en plena fecha FIFA obligará al cuerpo técnico a afrontar un compromiso determinante con ausencias de jerarquía. En la directiva reina la prudencia, sabiendo que la apretada agenda del fútbol nacional no ofrecía alternativas ideales para la definición del torneo.
El presente futbolístico del conjunto Boquense lo encuentra peleando al máximo nivel en los tres frentes de la temporada, un escenario gratificante pero con exigencias físicas y logísticas extremas. La Asociación del Fútbol Argentino oficializó que el choque de semifinales frente al Taladro se disputará el próximo sábado 14 de noviembre. La determinación generó un dilema táctico para Rodolfo Arruabarrena, ya que el cruce coincidirá de manera directa con la ventana internacional de selecciones.
Las complicaciones en el armado del equipo no son una novedad para el director técnico Xeneize, quien ya debió sobreponerse a ausencias similares en el reciente clásico ante Racing. Álvaro Montero volverá a ser una de las bajas confirmadas debido a su convocatoria con la Selección de Colombia, dejando un vacío relevante en el arco azul y oro. A esta realidad se suma la latente citación de Leonel Flores y Leandro Paredes a Argentina.

Aunque la fecha originalmente prevista para la final era el 4 de noviembre, dicha opción quedaba supeditada a jugar apenas 72 horas después del Superclásico. Desde la directiva evitaron hacer declaraciones públicas sobre el esquema de programación, comprendiendo que el apretado calendario no permitía encontrar un día exento de costos deportivos. Así, la institución azul y oro priorizó el descanso tras el choque ante el máximo rival, asumiendo el riesgo de competir mermado en la fecha FIFA.
Boca podría perder a Paredes, Montero y Flores
La situación de Leandro Paredes amerita un capítulo aparte en la planificación de la nómina Xeneize. El mediocampista y capitán del equipo padece una sanción de diez jornadas impuesta por la FIFA tras la final de la Copa del Mundo, medida que actualmente se encuentra en proceso de apelación por parte de la AFA. Si el órgano disciplinario reduce el castigo a tres encuentros, la sanción vencería en la inminente ventana de octubre, habilitando formalmente su retorno al seleccionado albiceleste.

En caso de ratificarse el fallo favorable, Lionel Scaloni citaría de inmediato al volante central para los compromisos de Argentina, privando al Vasco Arruabarrena de su principal eje de juego en una instancia de eliminación directa. La eventual pérdida del mediocampista obligaría a reestructurar la columna vertebral de la alineación titular. El cuerpo técnico ya evalúa variantes tácticas y nombres propios en la mitad de la cancha para sostener el equilibrio del equipo en una cita sin margen de error.


