La incertidumbre sobre la sede de la revancha ante Boca llega a su punto crítico tras la decisión de CONMEBOL. El ente sudamericano le impuso un plazo inamovible al elenco brasileño para confirmar dónde se disputará este duelo trascendental, amenazando con una severa resolución unilateral.
El camino de la institución azul y oro hacia el título continental suma un nuevo obstáculo organizativo que mantiene en alerta a la directiva y al cuerpo técnico. La Confederación Sudamericana de Fútbol notificó de manera oficial al Vasco da Gama que tendrá tiempo hasta mañana, miércoles 13, a las 12 horas, para confirmar el escenario definitivo del cruce de vuelta. Este partido decisivo, programado para el próximo 20 de octubre, definirá el futuro del Xeneize en la actual edición de la Copa Sudamericana.
La demora en el anuncio formal durante la jornada de hoy se debió estrictamente al feriado nacional que rige en Brasil. Sin embargo, en los pasillos de Luque reina un clima de evidente fastidio e insatisfacción con el manejo del conjunto carioca. Desde el máximo organismo del fútbol sudamericano sostienen que la postulación previa del Maracaná, sin contar con las garantías de uso correspondientes, representó una falta de previsibilidad que complicó toda la planificación.

Frente a esta situación de inestabilidad, CONMEBOL fue contundente en su postura institucional. Si el cuadro brasileño no presenta un estadio habilitado y ratificado antes del mediodía de este miércoles, la propia entidad tomará las riendas para elegir unilateralmente dónde se jugará.
Si Vasco da Gama no logra que le permitan jugar en el Maracaná, deberá decidir dónde muda el partido y la opción más viable es el Nilton Santos de Botafogo. Ese estadio está a disposición, pero el equipo brasileño no lo quiere por el césped sintético. La capacidad ahora también es un problema porque ya vendió más de 46 mil entradas y este recinto tiene lugar para poco más de 44 mil. Además, debe hacer lugar para los 4 mi visitantes.
Boca sigue a la espera
En medio de este conflicto, el Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro intercedió para intentar destrabar las complicaciones en torno al duelo copero. A través del procurador general de Justicia, se presentó una solicitud formal ante el Tribunal local para levantar la restricción que pesa sobre el uso del Maracaná. Las autoridades gubernamentales argumentan que este mítico recinto es el único capaz de brindar la seguridad pública y la infraestructura adecuadas para albergar a los miles de fanáticos.

El problema de fondo se desató cuando la concesionaria Fla-Flu Servicios S.A. le negó al Vasco la utilización de las instalaciones, alegando un necesario cuidado del campo de juego. Desde la fiscalía advierten que ya se han vendido cerca de 50 mil localidades y que un cambio repentino generaría un caos incalculable para los hinchas. Mientras tanto, la dirigencia del Xeneize aguarda con prudencia el desenlace judicial, sabiendo que el foco del plantel está puesto exclusivamente en conseguir el pasaje a la final.
Cabe destacar que esta intervención del Ministerio Público no representa aún un fallo definitivo, por lo que el reloj de CONMEBOL sigue corriendo incesantemente. Si la justicia de Río de Janeiro no emite un dictamen favorable de manera inminente, el espectáculo podría trasladarse a otro estadio brasileño, alterando drásticamente el mapa del torneo.


