El mercado de pases de Boca sigue su curso tras la llegada del primer refuerzo y el gran anhelo de la dirigencia es asegurar un arquero de primer nivel para ocupar el puesto que quedó desprotegido por la lesión de Agustín Marchesín. Aunque existieron charlas informales por Gerónimo Rulli, la compleja situación financiera del Olympique de Marsella dificulta enormemente la operación.
La directiva del conjunto boquense tiene claro que reforzar los tres palos es una de las grandes prioridades de cara al próximo semestre. En las últimas horas, se produjeron los primeros sondeos de manera informal para conocer la situación contractual del guardameta. El exjugador de Estudiantes de La Plata, con extenso recorrido en Europa, es uno de los grandes apuntados por la institución azul y oro.
Sin embargo, concretar su llegada está lejos de ser un trámite sencillo para el Xeneize. Rulli se encuentra en plena etapa de madurez deportiva y posee un vínculo formal con el elenco francés hasta junio del año 2027. Esto obliga a la dirigencia a sentarse a negociar directamente con los europeos para poder destrabar su salida.

De acuerdo a la información revelada por el periodista Diego Monrroig, también existieron contactos recientes con los directivos del conjunto marsellés. Las respuestas obtenidas desde el Viejo Continente dejaron en evidencia un panorama muy complejo debido a factores externos al futbolista.
La traba principal radica en una profunda crisis económica que fue heredada de la presidencia anterior en el cuadro galo. Esta mala administración derivó en una severa inhibición por parte de la UEFA, lo que le impide al equipo sumar nuevos refuerzos en esta ventana de transferencias.
El panorama para Boca con Rulli
Al estar imposibilitado de incorporar caras nuevas, la postura del Marsella es totalmente intransigente respecto a la salida de sus figuras. Perder a un arquero sin la opción de buscarle un reemplazo de jerarquía representa un riesgo deportivo que los franceses no asumirán bajo ningún punto de vista. Por este motivo, el club de la Ribera se topa con un muro casi infranqueable en el corto plazo.

Mientras tanto, la carpeta de nombres sigue abierta y el análisis del mercado continuará su curso habitual. La directiva sabe que el equipo necesita alternativas, por lo que paralelamente se evalúan otras opciones para brindarle garantías al cuerpo técnico. Juan Musso y Álvaro Montero son los otros nombres que están en carpeta.
