El mercado de pases se enciende definitivamente para Boca con la oficialización de Leandro Lozano como su flamante primera incorporación. El lateral uruguayo firmó su contrato hasta el 31 de diciembre de 2030, cumpliendo así con el pedido prioritario del cuerpo técnico para adueñarse de la banda derecha.
Tras varios días de intensas negociaciones, la directiva logró cerrar el acuerdo y le dio la bienvenida al defensor proveniente de Argentinos Juniors. La operación se concretó por una suma que alcanza los 3.5 millones de dólares a cambio de la totalidad de su ficha. Esta fuerte inversión económica refleja la decisión de la institución azul y oro de jerarquizar un sector que había quedado completamente desprotegido.
El arribo del lateral derecho responde directamente a una exigencia de Rodolfo Arruabarrena, quien pretendía un futbolista de gran recorrido y oficio táctico. El entrenador analizó minuciosamente sus características y determinó que el perfil del jugador oriental era ideal para su esquema. De esta manera, el conjunto boquense ficha a un marcador de punta que combina una probada dinámica, agresividad en la marca y un sólido retroceso.

Esta llegada oxigena una línea defensiva que sufrió una profunda depuración en el inicio de la pretemporada. El cuerpo técnico ya le había comunicado previamente a Marcelo Weigandt y a Juan Barinaga que no entrarían en su consideración para el nuevo ciclo. Ante esa contundente decisión, el puesto había quedado únicamente bajo la órbita del juvenil Dylan Gorosito, ahora tendrá competencia.
El comunicado oficial
El Club Atlético Boca Juniors informa que Leandro Lozano firmó su contrato con la institución hasta el 31 de diciembre de 2030 y se incorporó oficialmente al plantel profesional.
El impacto de Leandro Lozano en el renovado Boca
El nuevo futbolista del club de la Ribera le garantiza al técnico una variante de primer nivel para sostener la intensidad que busca impregnar en el once titular. Su reciente paso por La Paternal demostró que tiene las cualidades necesarias para proyectarse constantemente al ataque sin descuidar el equilibrio defensivo.

Esta polifuncionalidad táctica será fundamental para acoplarse rápido a la enorme exigencia que demanda el mundo boquense partido a partido. Mientras el uruguayo completa sus primeros entrenamientos y se adapta al grupo, la dirigencia continúa evaluando con firmeza las próximas jugadas en esta ventana de transferencias.
El mercado no está cerrado para el Xeneize y ahora los cañones apuntan a nutrir el mediocampo y buscar recambio en otras zonas del campo. La confirmación del primer refuerzo es apenas el puntapié inicial para terminar de conformar un plantel obligado a ganar y ser protagonista en todos los frentes en el semestre que iniciará oficialmente el 16 de julio.
