El presente de Boca está fuertemente marcado por la calidad humana de su directiva, que decidió incorporar a Franco Gayoso como nuevo entrenador de arqueros. Esta determinación trasciende lo estrictamente deportivo y abraza la memoria de Fernando, un verdadero símbolo del club de la Ribera, dándole lugar a su heredero.
El recuerdo de Fernando Gayoso sigue imborrable en los pasillos de la institución azul y oro. El histórico preparador, fallecido en mayo pasado tras una dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), dejó un legado incuestionable en materia formativa. Ahora, su apellido continuará ligado al predio Xeneize de la mano de su hijo Franco, quien ya se encuentra trabajando en el día a día del club.
Hace algunas semanas, la directiva encabezada por Juan Román Riquelme tomó una decisión que enaltece los valores del conjunto Boquense. Franco fue incorporado oficialmente al organigrama de las divisiones menores de la institución. Su rol principal consiste en formar y pulir a los guardametas de las categorías infantiles, abarcando desde la camada 2013 hasta la 2019.

Cabe recordar que Fernando tuvo dos exitosos ciclos en el club que lo catapultaron como un absoluto especialista en la materia de los penales. El primero fue bajo el mando de Arruabarrena entre 2014 y 2016, mientras que su segunda etapa comprendió desde 2020 hasta 2023, trabajando junto a técnicos como Russo, Battaglia y Almirón. A partir de 2024, el ídolo había asumido el rol de coordinador general de arqueros hasta su lamentable partida física.
La emotiva carta de Franco tras su llegada a Boca
A través de sus redes sociales, el nuevo integrante del cuerpo técnico juvenil expresó su profunda emoción al asumir este enorme desafío deportivo. "Hoy puedo decir algo que durante mucho tiempo soñé: soy entrenador de arqueros de Boca Juniors", comenzó relatando el joven profesional. En su mensaje, destacó que su padre le enseñó una manera única de entender el puesto, asegurando que buscará estar a la altura de lo que Fernando significó para la institución.

El texto también reveló el doloroso proceso personal que atravesó tras la reciente pérdida de sus dos padres y la inmensa contención que recibió por parte del mundo Boquense. Franco agradeció especialmente a toda la dirigencia y al personal del club por haberlo acompañado durante la enfermedad de sus familiares, confiando hoy en él para este nuevo ciclo de trabajo. "Papá, mamá, lo soñamos juntos. Hoy me toca vivirlo a mí, pero este logro también es de ustedes", sentenció conmovido.
Para cerrar su publicación, el flamante formador dejó en claro que buscará honrar esta oportunidad con extrema humildad y profesionalismo de cara al futuro. A su vez, le dedicó unas sentidas palabras a los simpatizantes del Xeneize por no dejarlo solo en los momentos de mayor incertidumbre y angustia. Con este notable gesto, la directiva no solo asegura la continuidad de una escuela formativa de élite, sino que respalda a una familia que le dio inmensas alegrías a la Ribera.


