El director técnico Rodolfo Arruabarrena se encuentra ante una encrucijada reglamentaria para el armado de la lista de viajeros a Córdoba. Con el inminente regreso de Álvaro Montero tras su paso por la selección colombiana, el cuerpo técnico deberá marginar a un futbolista extranjero frente a Instituto.
Tras ausentarse en los últimos compromisos del Xeneize debido a la fecha FIFA, Álvaro Montero volverá a estar a disposición del entrenador. El guardameta colombiano fue titular frente a México el pasado 26 de septiembre y luego descansó, por lo que necesita recuperar rodaje competitivo. Su regreso a la custodia del arco es un hecho inminente de cara al duelo en el estadio Mario Alberto Kempes.
Esta vuelta genera un daño colateral en la conformación de la nómina Boquense. Al contar con seis foráneos en el plantel profesional, el cuerpo técnico tiene extremo cuidado para evitar fallos administrativos. Cabe recordar el reciente infortunio en los octavos de final de la Copa Argentina ante Vélez, un error reglamentario que la institución azul y oro no piensa repetir.

Actualmente, el club de la Ribera cuenta con Álvaro Montero, Leandro Lozano, Carlos Palacios, Sebastián Villa, Ángel Romero y Enner Valencia. Como las normativas indican que solamente cinco de ellos pueden firmar la planilla oficial, obligatoriamente uno tendrá que observar el encuentro desde afuera.
El apuntado por Arruabarrena
Durante la última ocasión que se presentó este exceso de cupo, ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, Enner Valencia fue quien quedó marginado de los concentrados. Sin embargo, ahora el Vasco planea instrumentar una rotación en varias líneas del equipo y el atacante ecuatoriano corre con grandes chances de sumar minutos en este encuentro. Por ende, la mirada del estratega se posó irremediablemente sobre la zona defensiva.
El jugador que cuenta con todos los boletos para quedarse fuera es Leandro Lozano. El lateral uruguayo es el futbolista de campo más utilizado de esta nómina internacional y un pilar fundamental en la estructura táctica. Su posible ausencia en el certamen local responde estrictamente a un plan estratégico de dosificación de cargas.

El objetivo supremo del semestre asoma en el horizonte y nadie quiere dejar detalles librados al azar. Preservar a Lozano apunta directamente a que el defensor llegue en óptimas condiciones físicas al trascendental duelo del próximo martes 13 de octubre, cuando Boca inicie la llave de semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama en el estadio Alberto J. Armando.


