Los estudios médicos confirmaron la gravedad de la dolencia de Alan Velasco, quien padeció una lesión muscular en la reciente goleada Boca frente a Unión. El mediocampista ofensivo será baja para los próximos compromisos y Rodolfo Arruabarrena deberá rearmar el equipo de cara a la etapa decisiva del semestre.
Tal como había anticipado el Vasco Arruabarrena en la conferencia de prensa posterior al triunfo ante Unión de Santa Fe, los resultados clínicos arrojaron pésimas noticias para la institución azul y oro. El parte médico oficial diagnosticó un desgarro en el aductor izquierdo para el exjugador de la MLS. Esta ruptura fibrilar representa un dolor de cabeza mayúsculo para el cuerpo técnico en el tramo más exigente de la temporada.
La lesión se produjo durante la contundente victoria por 3 a 0 sobre el Tatengue en La Bombonera, un encuentro que el conjunto Boquense dominaba con suma tranquilidad. Transcurrían 60 minutos de juego cuando el atacante sintió un pinchazo y pidió inmediatamente la modificación, encendiendo las alarmas en el banco de suplentes. Su prematura salida obligó al entrenador a modificar el esquema, perdiendo a uno de sus hombres más desequilibrantes en el último tercio del campo.

Desde la llegada del Vasco, el talentoso futbolista se había ganado un lugar de privilegio en el armado táctico, aportando la cuota de creatividad que el equipo demandaba. El objetivo principal será tenerlo al cien por ciento para las instancias definitivas que afrontará el club de la Ribera en el corto plazo.
Los partidos que se pierde Alan Velasco
De mínima, este inoportuno desgarro marginará al mediapunta de tres duelos trascendentales para las aspiraciones del conjunto de la Ribera. En el plano local, no estará disponible para visitar a Instituto por la fecha 12 del Torneo Clausura, ni para la decimotercera jornada frente a Talleres. Asimismo, la baja más sensible se dará en el plano internacional, ya que se ausentará en el vital encuentro de ida de las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco Da Gama.

El departamento médico del club trabajará a contrarreloj con la mira puesta en el máximo objetivo continental. Todos los cañones apuntan a que el jugador pueda estar a disposición del cuerpo técnico para la revancha copera ante los brasileños en Río de Janeiro. En caso de que los tiempos biológicos no acompañen y decidan no arriesgarlo, su retorno a las canchas quedaría postergado para el clásico frente a Independiente.


