Boca concretó la venta definitiva de Mauricio Benítez al Royal Antwerp de Bélgica, asegurando un ingreso económico significativo y conservando una plusvalía a futuro. Tras varias negociaciones y el vencimiento de la cesión inicial, la institución de la Ribera llegó a un acuerdo para concretar el traspaso del juvenil.
La venta del mediocampista central se cerró a cambio de 2,5 millones de dólares fijos, a los que podrían sumarse 500.000 dólares más si se cumplen ciertos objetivos deportivos estipulados en el contrato. Además, la directiva Boquense logró asegurar un porcentaje de una futura venta, resguardando el activo sobre un jugador formado íntegramente en las divisiones inferiores del club.
El volante venía de completar un periplo a préstamo en el fútbol belga durante la temporada 2025-26, donde sumó un rodaje indispensable en la Jupiler Pro League. Con la camiseta del Royal Antwerp disputó 27 compromisos, marcó 3 goles y acumuló casi 1.500 minutos en cancha, demostrando credenciales que convencieron al cuerpo técnico europeo para exigir su permanencia definitiva.

Pese a que la entidad belga desistió inicialmente de ejecutar la opción de compra original por considerarla elevada (era de 5 millones de dólares), las gestiones continuaron tras el regreso del juvenil a la Argentina. Mientras se entrenaba de manera diferenciada en el predio de Ezeiza al no estar en los planes de Rodolfo Arruabarrena, las dirigencias retomaron las conversaciones hasta pactar un monto que dejó satisfechas a todas las partes.
Boca no obtiene cupo por la venta de Benítez
Si bien se trata de una transferencia al exterior como marca una parte del reglamento, la partida del canterano no genera una plaza extraordinaria para incorporar en este mercado de pases.

La Liga Profesional de Fútbol establece que, para poder obtener un lugar para seguir incorporando con la ventana de transferencias ya cerrada, el futbolista debe haber firmado planilla durante el primer semestre del año, algo que Benítez no hizo porque estaba en Bélgica.
