El panorama se oscurece para Boca en la antesala del partido ante O'Higgins por la vuelta de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Carlos Palacios resintió su molestia muscular durante la última práctica y encendió todas las alarmas, poniendo en jaque su participación en la inminente revancha en Chile.
El atacante oriundo de Renca había sido una de las pocas notas positivas en el inicio de la semana de trabajo. Tras superar una sobrecarga en el músculo pectíneo derecho, el lunes completó la práctica de fútbol reducido junto a los futbolistas que sumaron pocos minutos ante Deportivo Riestra. Sin embargo, la exigencia del martes le pasó factura y debió abandonar los trabajos de forma prematura.
El dolor se manifestó exactamente en la misma zona afectada con anterioridad, un paso en falso que genera una enorme zozobra en el club de la Ribera. La variante que manejaba Rodolfo Arruabarrena sufre así un revés sumamente inoportuno a menos de veinticuatro horas de emprender el vuelo rumbo a Chile.

Las próximas horas serán críticas para definir si el futbolista integra la delegación o si queda definitivamente marginado del choque que se llevará a cabo en Rancagua. El futbolista será evaluado por los médicos y si puede, será exigido. Lo más probable es que el Vasco lo mantenga fuera de la convocatoria, ya que una de sus políticas es no arriesgar desde la parte física.
Una mala y una buena para Boca
Si bien la molestia de Carlos Palacios significa una noticia negativa para el equipo, es cierto que el chileno no es considerado titular por Rodolfo Arruabarrena. El que sí lo es para el Vasco, es Leandro Lozano, uno de los tres refuerzos que llegaron en este mercado de pases.

El lateral derecho se encuentra recuperado de la distensión que sufrió en el músculo semimembranoso izquierdo y estaría en condiciones de integrar la delegación que emprenderá viaje este miércoles luego del mediodía con destino a la ciudad chilena para el partido del jueves que definirá la suerte del equipo en la competencia continental.
